El uso de posavasos o portavasos.
El quedarse dormido cada vez que me acuesto.
No usar el lavavajillas.
Andar siempre con una mochila enorme.
Tantos hábitos. Tantos no hábitos. Buenos y malos.
Será un individuo sin un imaginario persona? Quiero decir, no se ve a si mismo, no se imagina, no logra abstraerse y ver lo que es, o lo que no es. lo que puede ser y lo que no está pudiendo ser.
Cuáles son sus costumbres? Por qué son tan malas?
El mate. Bendito Mate. Qué sería de él o de ella, sin su mate.
Todos somos seres Todos somos rutinas. A veces, les cuesta aceptarte o aceptarlo.
Sin embargo, aún sin verse a si mismo, logra captar otros fénomes a su alrededor:
No es el único que duerme.
No es el único que falla.
Es un hábito equivocarse? Es un hábito la personalidad errática? Esa que vuelve una y otra vez.
Volver a los hábitos que hacen bien. Decilo, que te hacen feliz. Incluso si para otros no sea lo correcto. O algo correcto.
El correctismo de acá y el "me chupa un huevo" de allá. Choques catastróficos constantemente.
Deberías poder dicernir que es lo mejor para vos y no si es lo correcto para otros.
sábado, noviembre 10, 2018
lunes, noviembre 05, 2018
Rabioso
No sé si debería escribir esto. No sé si me corresponde a mi. No sé si corresponde.
Esa libertad de la venimos estudiando hace ya diez años? Ese hambre, esas ansias, cada vez menos alimentadas, menos desatadas.
Medio abandonado, medio desamparado lo veo. Tiene un tic bastante lascivo. Tironea de su pelo, como queriendo arrancarlo, sin parar. Una vez. Otra vez, y otra vez. Qué es lo que intenta quitarse?
Pareciera que tiene algo atascado, goma de mascar, o algo similar.
Intenta detenerlo, lo logra y al instante comienza de nuevo.
Hace yo unos meses volvió este comportamiento a su vida. Parece que algo le falta, que esa parte de la cabeza es fuente de ello. O que algo sobra, algo está de más, algo no cabe.
Sea lo sea, es algo que no estaría muerto, inactivo, o inactivado.
Muchos años pasaron desde la última vez de este comportamiento.
martes, octubre 30, 2018
Escribir, escalar, estudiar, enseñar
El relato inexistente.
La persona que no cree.
Individuos, por doquier.
Y no necesitas estar en su lugar.
La comunicación apesta
Mi vocabulario no basta.
No puedo terminar de pensar, porque no sé cómo pronunciarlo.
Hay una muchacha que le llama mucho la atención. Ya la miró un par de veces. De hecho, ya hicieron contacto visual. Ya está todo dicho, dirían algunos.
Pero no, mejor quedarse en el lugar, seguir mirando de reojo, seguir "pispeando"..
Ahora descubre que puede verla en el reflejo del ventanal de la biblioteca.
No la puede ver en detalle. No ve su sonrisa, no ve el color de sus ojos, ni siquiera podría decir si es real o un sueño.
Sólo sabe que sigue ahí, que no la perdió, que no se fue. Que es suya. Esto lo tranquiliza.
Qué pensaría su esposa? Hoy decidió abandonarla nuevamente, por unas horas, pero que significan días, meses, años. Cada vez que se separaron, pasaron muchos años.
Sonríe, una vez más. El encuentro casual. El gusto de la piel. Es lo que siempre le hizo bien. La espontaneidad. Como esa vez hace casi ocho años. Como esas otras tantas veces.
Debe tener tanta mala suerte, que seguro deben tener a alguien en común.
Eso también siempre lo excitó. Es un desafío. El único desafío del que nuca se puede cansar. El sabor del exceso, de la transgresión, y saber que no va a morir. Habrá tristeza, llantos, odio, desamor y se caerá el mundo. Pero no muerte. Nunca muerte. Es lo bueno de la yerba mala. Nunca muere.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)