Angustia. Vivo constantes mañana de angustia. De preocupación, de miedo, temor, vivo asustado. Mi alarma suena 7 menos cuarto porque necesito más de quince minutos para afrontar un día más. Despierto triste, supongo quiere decir, duermo triste. ¿Cómo mierda se puede despertar triste? Solo, abandonado, en crisis, vivo y duermo atormentado. No encuentro actividad que me saque de la diaria mortificación. Me doy cuenta que como lo que encuentro en mi casa, me doy cuenta que necesito estar pegado a mis sociales y a la vez desconectarme por completo. Desvincularme de todo. Es difícil. Despierto desequilibrado y en menos de tres horas genero dichos vínculos con todo mi ámbito del día a día: familia, ciudad, laburo, tecnología, amigos. Pero son vínculos aparentes porque al ser "nuevos" y no estables, nunca se termina de consolidar. Nunca terminan de existir, nunca terminan de ser. Nunca termino de ser, nunca termino. Día a día, nunca termino nada de lo que desarrollo mentalmente. Día a día, vivo días incompletos creyendo que habrá cierta coherencia y cohesión con el día de mañana, cuando en realidad me engaño a mi mismo. No acumulo, gracias a Dios, pero me mantiene inestable. Estoy pensando demasiado en el futuro y me asusta. Estoy atrapado, atado, encadenado a esta casa, por ejemplo. Para ser más claro, no sé en qué estación bajarme o si tomarme un colectivo o un subte, lunes a lunes. Hoy en día vivo calculando pequeñas sumas que son grandes costos. Mi plata no vale un peso. Hoy, me preocupa la plata. La necesito. Hace un año era un pija porque sin duda no necesitaba la plata que ganaba. Hoy necesito eso y más, porque hoy estoy pensando en mañana; resulta que sé que mañana va a ser igual de choto que hoy y mañana no me va a dar nada nuevo. Mañana, mañana, mañana, mañana, plata, mañana, plata, mañana, me hacen delirar, me hacen llorar, me hacen quebrar.
Sociedad y estado. Uno no puede ser uno mismo porque el entorno condena. Uno tampoco puede ser otro porque sería ser el entorno, eso tampoco es muy viable. ¿Cómo no ser o siquiera parecer al entorno? ¿Cómo ser uno en un entorno tan caprichoso que no perdona nada, que no te deja ni parecerse a él? No puedo hablar demasiado tampoco. Nada de mi entorno actual me satisface. Nunca lo hizo en realidad. Nada me viene bien, soy tan caprichoso y rompe bolas como mi propio entorno. Lo niego, pero me vivo quejando, vivo de malhumor últimamente, vivo aburrido, vivo sin ganas, ya me desencontre hasta con la luna. Hoy, creo, hay luna llena. Me estoy convirtiendo en un renegado, en un envidioso. Empiezo a odiar a los que pueden hacer lo que quieren con su vida, y odio aún más a los que no valoren ese derecho. Tengo amigos y conocidos. No puedo decir que no hago lo que quiero con mi vida, pero sí que no quiero nada de lo que hago en ella. Me re contra cago en la re puta madre. Tengo ganas de putear, todo el mundo me exaspera, no sé, me vuelvo impaciente, aparte de mi ansiedad. Rencor amigos. Rencor.
Ya nos encontraremos vikingos
No hay comentarios:
Publicar un comentario