Estoy desmotivado. Lo que como no alcanza...mejor dicho, lo que trabajo no cubre más que la mitad de mis anhelos. Y no empiezo desde cero, comienzo bajo cero, en números rojos, fuera de estado, sin fuerzas, sin energía. No puedo resistir así, si siempre estoy por debajo del nivel requerido. No avanzo nunca. No paso este maldito cero. Mi punto de quiebre se hace eterno. De cualquier laberinto, se sale por arriba... leí por ahí.
Qué clase de suicida metáfora es esa..? Estoy realmente en un laberinto?
Lo que sí sé, es que no tengo camino, ni sendero por donde continuar. Pues claro, si nunca avanzo, nunca podré ver dicho camino. Muy profético, muy "mesiático" todo esto, pero caminante, camino se hace al andar.
Una vez anduve, una sola y única vez en mi vida, tuve la oportunidad de andar. Aseguro y asevero que anduve. En busca de una quimera, por amor, por una mina, porque lo necesitaba, por tal o cual motivo que se pueda adjudicar, esa única vez, hace casi un año, hice, cree un camino, apto a mis necesidades, uno propio, mío, completa y eternamente.
Pero no fui del todo fiel (vos, Nicole, en parte entenderás). Ya que sin la ayuda monetaria de un gran sujeto, de un gran hermano que yo tengo, nada de lo que escribo ahora podría ser relatado. Eso me lleva a pensar si realmente necesitamos la plata, el dinero, para elaborar y crear un camino propio...
Pero cuánta? Cuándo es suficiente lo propio??
No puede salir tan caro estudiar, si todos lo hacen....eso no es un camino propio.
No puede salir tan caro COMER, si todos lo hacen... eso no es un camino propio.
Pagar por algo, quita toda propiedad de lo que adquirimos. La propiedad privada debería tener un costo nulo, nada a cambio de nada.
Somos ganado que va y va, yo y todos los que me rodean, pares e impares, somos ganado "perdido", vacas, que no miran más que para adelante y, si acaso se atreviese alguno a hacer algo diferente al resto, se puede ahogar en un vaso de agua.
Ya ni siquiera aparento interés alguno por algo o alguien, peor aún así, mis caras y caretas parecen seguir funcionando. No existe la moral en mí durante estos días; he vuelto a ser el mismo oportunista, el incansable garca... Claro... de eso no te cansas jamás, no? Pero de algo tan fácil como una sola y misma rutina, una sola y misma mina, te agotas al primer mes. Aceptemoslo.
Desería ser más ingenuo, o mejor aún, desearía no creermela tanto, ser más humilde, no creerme humilde, sino serlo; porque al fin de cuentas, sé que mi vida va acabar con un vasto conocimiento de muy pocas cosas. Quiero decir, me puedo morir, ahora mañana o en 80 años, y no creo que me especialice en nada, no sé nada.
Demasiada muerte se asoma en todo esto, no? Releyendo, creo que he aludido a tales efecto al menos unas 5 veces.
.....
Ante la duda, no me bajo. Sigo en el mismo vagón. Y ahora que sé en qué linea estoy, recorro ciertas imágenes, clásicas situaciones subterráneas de verano porteño que tanto se asoma. Cuadripliquen la temperatura ambiente, al entrar al subte y van a ver como ni sunga ni bunfana están acertadas para la jornada que viene. De más está decir que no hay lineas en el piso para contar.En fin...
Lo único digno de ser relatado es ver a una mujer, argentina promedio, flequillo castaño oscuro, tez blanca y pecas. No se destacan prominentes pómulos. Pollera violeta y una cara especialmente linda, a simple vista puede parecer mala onda, quizás lo sea, por cómo se levantó rápido de su asiento.
Pero yo me enamoro de una idea, cuando mi idea choca con la realidad femenina de turno, todo mi cariño y afecto se deshace.
Es muy linda, pero lo que más me atrajo fue su dedicación con el libro que leía... casi se lo comía. Una pasión para leer, nunca vi semejante.
Y yo también me bajo acá, con ella.
Demasiada muerte se asoma en todo esto, no? Releyendo, creo que he aludido a tales efecto al menos unas 5 veces.
.....
Ante la duda, no me bajo. Sigo en el mismo vagón. Y ahora que sé en qué linea estoy, recorro ciertas imágenes, clásicas situaciones subterráneas de verano porteño que tanto se asoma. Cuadripliquen la temperatura ambiente, al entrar al subte y van a ver como ni sunga ni bunfana están acertadas para la jornada que viene. De más está decir que no hay lineas en el piso para contar.En fin...
Lo único digno de ser relatado es ver a una mujer, argentina promedio, flequillo castaño oscuro, tez blanca y pecas. No se destacan prominentes pómulos. Pollera violeta y una cara especialmente linda, a simple vista puede parecer mala onda, quizás lo sea, por cómo se levantó rápido de su asiento.
Pero yo me enamoro de una idea, cuando mi idea choca con la realidad femenina de turno, todo mi cariño y afecto se deshace.
Es muy linda, pero lo que más me atrajo fue su dedicación con el libro que leía... casi se lo comía. Una pasión para leer, nunca vi semejante.
Y yo también me bajo acá, con ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario