Qué es lo que ya no permite a uno, desenvolverse con esa soltura, o dulzura de los primeros años? recuerdo muy vívidamente, las ansias con las que desarrollaba una idea o una ideíta, claro, chiquitita, pero con una fundamentación magistral. Ese libre albedrío que alguna vez intentó ser, hoy se ordena meticulosamente en calendarios, fechas, plazos, horarios, órden. Sin duda que en este letargo de tres años he adquirido nuevas formas, no creo que de pensar, pero si de actuar. No quiere decir que las haya cambiado por otras, quizás los viejos hábitos mutaron, se modificaron. No podría precisar si en algo mejor o peor, para uno o para los demás.
Uno vive lleno de intenciones, y personalmente elijo ese sábana de duda para encarar nuevas cosas: la intención es.. en teoría podría realizarlo, pero no lo sé, lo potencial engrandece mitológicamente las cosas, pero nada más Esta técnica, en el 90% de los casos, me predispone a ni siquiera arrancar.
Volviendo a esto del calendario, fechas.. etc.., se pueden inferir dos contextos:
1) que uno es excelente con los tiempos, y tiene una capacidad de organización única de diversas tareas, cumpliendo con ellas, en "tiempo y forma"; no dando lugar a error, ni al stress que conlleva repartir el nulo tiempo libre que se tiene en más tareas de las que puedo manejar.
2) que uno es un desastres, abominable, se suma en proyectos, emprendimientos, y objetivos que resultan inalcanzables por la sola razón de superponer unos con otros, dejando de lado cualquier tipo de prioridad, resultando como única tarea inamovible, las 9 horas laborales de lunes a viernes. Todo lo demás se "va viendo" y así se van los días.
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