No caigas en la tentación y no lo digas entonces mi amigo. Seguí leyendo y basta de recuerdos y reflexiones, a mi y a vos nos queda claro, no deberías decirlo, creo que no hace falta decirlo, a no ser que no estés conforme con que sólo a nosotros nos quede claro ¿alguien más lo necesita saber? No me engañas más GIL! cambió todo, la razón por sobre los sentimientos? O quizás estemos a pasos de la armonía que tanto nos cuesta encontrar. Mi consejo: seguí en tu lectura y que no atormente nada, pero sabés muy bien que está ahí, punzante, expecante. No lo dejes pasar ni tampoco te lo tomes a pecho.
JL.-
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