Más de lo mismo

domingo, noviembre 21, 2010

Wanna be alone

No escucho Nirvana hace mucho tiempo, o no escucho Nirvana como hace hace tiempo, pero ya estoy en condiciones de decir, de afirmar o de creer que es la única banda en la que todo me influencia o en la que en todo me influencia, o quizás es la que intento copiar.... No, no, no, cuando uno toca un instrumento se da cuenta. En este último mes de reencuentro, reconocimiento, reentendimiento, reidentificación con la batería, me percato (y me han dicho) que tengo esa acelaración cual  Channing en Sliver, tema lento pero con ese batero desubicado que te ecarniza y detona la canción con sets demasiado básicos, siempre sin la violencia correcta. También está Grohl, quien hace de una puerta, una giratoria. Hay que intentar romper un parche, una baqueta, lastimarse algún nudillo, tocar tan fuerte como sea posible Y siempre escuchar por debajo de cualquier ritmo una pandereta, esas chapitas van bien con todo. En fin, me es gratitud pensar que quiero tocar como estos dos, por más que no me salga ni un poquito.
Y hablando de Nirvana, hoy mi al nenito más lindo del mundo. Yo iba en el subte MUY fisura, con menos de dos horas de sueño. En dicho transporte público los domingos a las 10 de la mañana se pueden encotnrar muy cómodos asientos y a buen precio. Dicho de otra forma, va vacío. Al nene este no le sobresalían las piernitas del asiento, todo rubio, bastante cabezón. La mamá era una mamá simple, soltera, orgullosa, amante de su hijo, no sé si era linda pero le encantaba su hijo. Por otra parte, yo como buen fisura y manija colgaba mirandolo a los ojos, las expresiones, los gestos. Puedo decir que quizás ahora me gusten los bebés.. no sé cuantos años tenía 2,3,4 años? no medía ni medio metro y le daba duro al chupete. Era un mini Cobain. Intentá relacionar Sliver con la imágen de ese nenito (no bebito, nenito) todo re feliz pero bastante inexpresivo por momentos, TERRIBLES OJOS. No sé, era tan genial, me enamoré del duendecito ese. Eso era, una especie de duende de esos que son mágicos pero en realidad no sabés por qué son tan mágicos. No era un duende mágico pero grotesco, era un duende rubio y tierno (no digo que seamos todos rubios, pero buen, el rubio vende y más si sos mágico) que al mirarlo fijamente intentaba no reírse. Esbozaba una sonrisa y se "escondía" poniendose de perfil. Siemrpe con su chupete. No era un chupeteo agresivo, ni ruidoso cual Maggie, sino un saboreo, ese pibe de grande va a saber tomar vino. Un duende tímido, tierno, mágico con chupete y una "ánfora de dulce y oloro vino".

1 comentario:

ekidistante dijo...

No hay nada mas divertido que tener una charla, totalmente seria (Dentro de lo posible y siempre hablando en modo figurativo) con un nene de 4 o 5 años.
Ellos te hablan completamente convencidos y seguros de lo que te dicen, tanto que hasta llegas a creerles.
Me tendrias que haber visto un dia charlando con mi sobrino-nieto de 2 años y medio, de porque cuando va a un negocio tiene que pedir un ticket o factura. Explicandole lo de los impuestos, la AFIP, etc...basicamente, como funciona el sistema capitalista y su economia. Jajaja...
Es increible como te miran atentos...
Soy de esas personas que creen que no hay que subestimar a los chicos tratandolos como tontos.
Y ademas...me divierto mucho. Ellos suben a tu altura y te hablan serios...es buenisimo!