Qué ironía, pero es así. Cada paso que das es una realización (quizás por eso se llame "Realization" http://www.realization.com.ar/muro.htm), cada centímetro que avanzás es una superación, cada instante que no desisitís, que no te rendís, que no te dejás vencer por esa maldita gravedad, es excusa para sentirse bien. Claramente no vemos presentes ante un grave caso de síndrome de conformismo o algo similar. O quizás no sea conformismo. Relativizándolo, podría también ser una especie de hambre de ser más, de avanzar constantemente, no de quedarse estancado, de algún tipo de síndrome de superación. Pero esto se puede entender también, aún relativizando, como una inconsistencia al compromiso, como una evación a las responsabilidades de ciertos estancamientos(já, y yo pensa que estancarse era mejor(contradicción).), como una tendencia a la irregularidad, como un rechazo a la estabilidad, es decir, se refleja un típico caso de síndrome de inconstancia en la vida en general....
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Tomando esta lista de conceptos, y como quien no quiere la cosa, "relativizamos" tales conceptos, se podría entender al sujeto en cuestión como un curioso pero no extraño caso de Síndrome de inseguridad, de ineficacia, de inutilidad, de inoperenacia hacia las obligaciones naturales de cualquier ser humano en tiempos del capitalismo y división masiva del trabajo. Uno crece amoldado a eso, anexado, adjunto a tal sistema, pero aún así le cuesta establecerse, le cuesta encontrar un equilibrio (por eso escala), necesita cambiar constantemente de posición, de estado, físico y psíquico, de lugar, de trabajo, de vida por así decirlo. Se recomienda no tener ningún tipo de acercamiento sexual con individuos de esta clase.
Sobretodo por lo de las posiciones, ninguna le vendría bien.-
Con esto y todo, el sujeto puede no avanzar tal como prentede, puede caerse de la pared, puede tropezarse y aún así sigue, insiste por el mismo camino. Claramente tiene el salvajismo, el instinto animal muy a flor de piel. Mi sujeto estudiado se destaca por padecer el Síndrome de Ensayo-Error, donde no se aprende de los errores, sino que uno toma en cuenta la cantidad de ensayos (que pueden llegar a cantidades exhuberantes) y recién ahí se percata de lo que hace está mal. La repetición, la reincidencia. El mismo estudio se está realizando a un perro y a una avestruz, y ambos animales demuestran mejores avances que el humano en cuestión.
En fin, creemos que sea un caso perdido, sino que es "todo un desafío" educar a este individuo. Dios nos ampare.
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