Más de lo mismo

sábado, diciembre 18, 2010

no tuviste infancia? me preguntan. qué sé yo, lo cierto es que no, no tuve, vivo un retroceso exagerado de sensaciones para con todo y todos, pero ya ni intento responder a esa ignorante y vana pregunta con ese intento de víctima psíquicamente mal formado. (la habilidad con la que puedo referir a mi inferioridad y mi mismo, es en caso bastante hiriente, busco las palabras para leerme y darme cuenta "soy tan infeliz". todo suma. aunque me lo dijise otro lo ignoraría).
hoy me lo han preguntado porque en el break de 30 minutillos de mi excelente, módico y flexible nuevo laburo, me puse a jugar con una perrita muy bonita de no más de 3 años, raza perro, pero con esos ojos perdidos y prfundos de siberiano, te miran y no sabés si en realidad te observan o qué. Un perro psicológicamente estable ya que sí sabía jugar y a temprana edad: morder sin lastimar. Algo que mi perro aprendió hace unos cuantos meses con 13 años arriba. Pero pobre tommy, no debe ser fácil ser una extensión psico-sentimental del dueño y a la vez salvaguardarme en constantes y diarias caídas anímicas o necesidades de caríño, cursi. (una ves más,"soy tan infeliz").
un entendimiento perfecto hubo que todo sueño que deseaba recuperar en esos 25 minutos detonó en 20 minutos de energía continúa, hiperactivdad, exaltación y excitación para con el animal. esto que se genera en mí con los perros me da aires de superioridad ("soy tan infeliz") que hace que manipule a los perros como si me conocieran de toda la vida. olvido que son animales. o mejor dicho olvido mi condición de ser razonable, de ser humano conciente y pensanste y (concientemente) intento ponerme al nivel de perro. Físicamente gatenado en 4 patas por los pastos de la plaza lavalle (tribunales, viamonte y  libertad), luchando mano a mano, pata a pata a sus inocnetes arremtidas hacia mi cara, soplando su hocico (los altera un poco), dejandome perseguir, eludirla y seguir corriendo. el amor que me dio esa perra fue de otra mundo. me hizo acordar a gesell jugando con ese ovejero igual de callejero que ésta, a las 10 de la noche, a ver quién alcanzaba primero la pelota en el medio del mar. En realdiad ésa era mi interpretación del juego, tan animal no podía ser... nunca lo voy a ser. para ellos es simple declaración de territorio y jerarquía, que no queire decir que necesiten ganar en todo. de hecho cuando ganaba yo (hoy, con la siberiana era quien alcanza al otro primero) el perro acepta pero al siguiente instante está listo para una nueva chance, una nueva oportunidad. siemrpe creen que la tienen y siempre se la damos. Aún así si se manden terrible cagada. pobre tommy, creció no en condiciones ideales y es un perro ideal. creo que no tuve infancia porque no supe aprovechar esa energía contagia de los perros unos cuantos años antes, y no por problemas familiares como suelo suponer, pensar y explicar. De hecho esto quita todo infelicidad de mi vida, lástima que mi fuente vital de energía le queden como mucho 5 años más. Es una constante búsqueda de nuevas fuentes y no que no lo sepa mi perro, se ofendería.
(le pise la pata en un momento, supo clavarme un colmillo en el cráneo la muy puta. todo sin querer claro está. después de eso entre con humor renovado al laburo  y vendí. detalles)

1 comentario:

juli dijo...

fue mas grave lo de mi barbie maquillaje me parece...