"[...]El hombre se convierte en una especie mutante[...]Deba comenzar[...], por una catarsis intelectual y afectiva.[...] Reemplazar el saber cerrado y estático por un conocimiento abierto y dinámico[...]" Bachelard.-
Una catarsis intelectual y afectiva. Me encanta, me encanta lo espirituoso de este tipo, porque, de hecho, define al "espíritu científico" como tal. Después encuentro a Zaratustra que "os aconseja el amor al lejano." y destaco porque hago la comparación obvia. Igualmente, supongo que él, Zara, (si es un él) habla del algún enemigo.
Volviendo a Gas, "[...]La imagen poética es un resaltar súbito del psiquismo[...] Nada general ni coordinado tampoco puede servir de base a una filosofía de la poesía. La noción de principio, la noción de "base", sería aquí ruinosa. Bloquearía la actualidad esencial, la novedad psíquica esencial del poema."
Puedo aseverar, puedo asegurar, confirmar (eso creo) que tengo mi propia imagen poética. No es muy frecuente pero es la misma siempre, ¿es imágen poética? Me parece que está un poco basada en una cierta base, valga la redundancia. Perdería tiempo explicándola, no se interpretaría, no se interpretaría de una misma forma, perdería esa "actualidad" que de hecho lo es, y más allá de esto, intentaría por lo que sería doblemente en vano. Aún así, luego de unas cuantas mentiras en el día y de mi supuesto abuso de optimismo, podría intentar explicar está imagen poética tan mía, y de hecho lo voy a hacer, intentaré explicarla, habiéndome faltado el pluscuamperfecto en tanta conjugación de la misma boludés. Es algo que yo ya expuse, creo, pero que no fue compartido con quien debía serlo. Carezco de palabras, supongo que carecerá de lo "poético" esta imagen mía. Siempre rodeado de verde, un sol totalmente amable, cuatro o cinco de la tarde. Por lo general amabiliza por esas horas, y más en estas temporadas de amor. Diría difuminado, disperso, no, podría describir de una luz, en perfecta armonía con ciertas ramitas de un árbol no muy alto. Sin duda nadie llegaría a esas ramitas, pero la altura que otorga el celeste y el blanco de trasfondo brindan al árbol cierta pequeñez. O no, mejor aún, nos brinda (sí, nos) sensación de alcance. Me da por las bolas escribir potencialmente pero mostrarme tan seguro de otras cosas. Decía, "podría", "cierto que quiso querer, pero no puedo poder"; esta bendita luz, no es tímida porque todavía es muy de día, de hecho es la misma luz que refleja el sol en nuestros (míos) para de ojos, pero en mi imágen poética, la luz, está, pero uno la ve no por simple reflejo en los ojos, sino como lo que es. Tengo este tipo de visión externa que no sé como mierda ilustrar, pero soy yo y nadie más el que está dentro de la imágen. Toca un poco ese sentido de alto alcance no? Una sensación de constante levitamiento, pero que no denota en movimiento si más bien en reconocimiento. Esa sonrisa ingenua, inocente, sincera. El miedo, el desconocer, y aún así mirar de reojo. Un árbol eterno, viejo, flaco pero robusto, anciano e incompleto, una copa enorme pero desconectada a las raíces, esa experiencia que no fue, pero aún así brinda paz y armonía. Igualmente no es la imágen ni la poesía lo que me eleva sino la compañía que representa. Claro que en compañía es mi idea de perfección y sin tal me calma y me la recuerda, la trae, la sienta, la acuesta a mi lado y se eleva. Nos eleva.
Por eso me gusta ir a la plaza.
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